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Diálogos entre arquitectura(s) y pedagogía(s)

13/01/2015

Clara Eslava es arquitecta, profesora en la Universidad Antonio de Nebrija (Madrid). Es una experta en la experiencia del espacio en la infancia.

En el impulso de este Blog Dédalo está siempre el abrir ventanas para conocer proyectos y trabajos relacionados con la presencia activa de los niños en el mundo social. Ambientes para la infancia: escuelas entre experiencia y proyecto” es un artículo que explora los espacios en tanto territorios de experiencias para la infancia y las posibilidades contemporáneas pra el diálogo entre arquitectura(s) y pedgogía(s). Traemos aquí un post suyo publicado en la Ciudad viva: http://ws03.epsa.junta-andalucia.es/obraspublicasyvivienda/epsa/laciudadviva/blogs/?p=27095

La ilusión del conocimiento uno y certero, la política racional e ilustrada, la educación que estandariza, el progreso y el apetito por lo urgente, el control y las certezas, todavía predominantes, nos conducen al abismo. La alternativa al abismo es la metamorfosis, pero ésta no llegará sin acciones.” (Morin y Delgado, Reinventar la educación, 2014)

En este nuevo POST, trazaremos un código abierto de ‘buenas prácticas’ en nuestro acercamiento a los vínculos entre ciudad e infancia, integrando en nuestra reflexión el papel clave de… la escuela: entre infancia y ciudad.

Y lo hacemos con motivo de nuestra participación en una iniciativa conjunta de la ‘Fundación Oteiza’ y el COAVN: desde el 6 octubre 2014 hasta el 11 enero 2015, ambas entidades dedican sus actividades a la “arquitectura para la educación”. Se expone la muestra “Arquitectura para la educación en Finlandia”, reeditando su catálogo “THE BEST SCHOOL IN THE WORLD”; se realizaron talleres para niños en la fundación Oteiza a cargo de ‘La casa del vacío’ y ‘Maushaus’ y se organizó un ciclo de conferencias invitando a un esfuerzo por acercarse a los ambientes educativos desde los posibles diálogo(s) entre pedagogía(s) y arquitectura(s). Exposición: [http://www.museooteiza.org/2014/10/actividades-the-best-school-in-the-world/] Conferencias: [http://coavna.com/agendacultural-mostrar.asp?idioma=1&id=104]

 Microsoft Word - POST 7_CÓDIGO ABIERTO DE BUENAS PRÁCTICAS ent

Recogeremos aquí algunas de las ideas que se plantearon en la mesa redonda ‘Arquitectura para la educación infantil‘ que se celebró el 23 octubre de 2014. La escuela es una cuestión social de primer orden: el aforo fue completo, el público implicado, multidisciplinar, participativo, crítico y diverso: administración local, pedagogos, arquitectos, maestros y diversa gente inquieta… Toda reflexión sobre la escuela, sus limitaciones y potencialidades, sus cualidades internas y diálogo con el mundo, está dirigida a la comunidad escolar en su conjunto y, a través de ésta, a la sociedad. El debate fue vivo y se reclamaron varias cuestiones: implementar procesos de participación desde los inicios implicando a todos los agentes intervinientes y no excluyendo a los niños; considerar la importancia de los espacios de juego y el diálogo con la naturaleza en un reformulación lúdica de los espacios exteriores de las escuelas; y recuperar el protagonismo del papel clave de la escuela en los diálogos entre infancia y ciudad… donde la multiplicidad de la infancia(s), encuentre realmente presencia.

Arrancábamos con el propósito de plantear nuevamente vías de acercamiento a las escuelas infantiles desde un ‘enfoque inclusivo’, lo cual implicaba una sorprendente radicalidad: repensar las bases supone una reflexión crítica sobre las prácticas al uso. Esta intención se plasmó desplegando un abanico de posibles ‘buenas prácticas’, una serie de puntos a modo de ‘código abierto’, que abren nuestra mirada hacia la escuela señalando cuestiones clave que detectamos en el panorama contemporáneo.

… la escuela: CÓDIGO ABIERTO DE BUENAS PRÁCTICAS

Esto es lo que quiero decir. No se vive en un espacio neutro y blanco; no se vive, no se muere, no se ama en el rectángulo de una hoja de papel.” (Michel Foucault, El cuerpo utópico, las heterotopías, 1966)

En este recorrido, nos proponemos señalar algunos de los núcleos básicos que darían origen, en su forma más aplicada, a un ‘código abierto’ cuyas claves radicarían en la profunda significación de las prácticas del espacio, en la diversidad de vías de acercamiento y en la permeabilidad hacia fenómenos adyacentes y coetáneos. Acercamientos que deseamos que se entiendan de forma circular: conclusiones tomadas de la observación del amplio terreno de debate actual que operarían simultáneamente como puntos de partida hacia posibles proyectos y diálogos en torno a los ambientes para los niños y las niñas. El debate se planteaba en torno a una síntesis del trabajo desarrollado a lo largo de 2014 para su comunicación en una plataforma educativa: “Ambientes para la infancia: escuelas entre experiencia y proyecto.” [*Documento completo disponible en abierto en la plataforma: http://redaberta.usc.es/reladei/index.php/reladei/article/view/182%5D

Un planteamiento contemporáneo de posibles diálogo(s) entre arquitectura(s) y pedagogía(s), empleando un intencionado plural en dichos términos, debe partir necesariamente de asumir la multiplicidad de puntos de vista involucrados, sin pretender emular directamente un campo desde el otro, sino gestionando la escucha mutua desde la libertad propositiva. Nos acercamos a un mundo, el de la escuela, cuya arquitectura persigue aparentemente ser el reflejo de las diversas pedagogías que le dan origen, pero no podemos hablar ya de un modelo arquitectónico óptimo para una pedagogía idónea, sino de actitudes necesarias que hacen posible entablar diálogos diversos. Se plasmaría así un diálogo abierto entre disciplinas, un encuentro donde el espacio deviene un hecho pedagógico de primer orden. Pero la realidad es diversa: mientras la mayor parte del panorama de la arquitectura escolar no pretende sino adaptar modelos establecidos a requerimientos coyunturales, sólo una minoría periférica de propuestas persiguen otro posible orden de cosas, cuya trascendencia es sin embargo vital, incluso crítica para un desarrollo pleno de la infancia.

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Frente a la riqueza inagotable de esta aproximación, predominan los planteamientos que reducen su discurso a la respuesta resolutiva y estratégica de optimización de estándares al uso; en el mejor de los casos, son reflejo de pedagogías de antaño que parecen querer renovar su vigencia en la búsqueda de una rígida unidad entre forma arquitectónica y disciplinado contenido. Sin embargo, aunque por cauces todavía escasos, discurren propuestas que parecen conformar una nueva generación de arquitecturas: asumiendo con naturalidad la complejidad del reto y su inevitable contemporaneidad, se arriesgan a cuestionar la actualidad moviéndose en un presente en transformación.

… la escuela: RECUERDO, EMOCIÓN Y DESEO

La propia niñez se redescubre como fuente de experiencia, como raíz emocional y engranaje de una memoria oculta de la experiencia del espacio, desde la cual reivindicamos la posibilidad de operar imaginativamente en el proyecto. Pero, ¿qué papel tienen en ello pedagogía(s) y arquitectura(s)? ¿Es posible construir una escuela más libre que desee ser recordada? ¿Una escuela que remueva con su articulación espacial la cotidianidad del tradicional rol docente? ¿Una escuela adonde no todos los niños hacen lo mismo al mismo tiempo y en el mismo lugar? No podemos sentenciar el futuro: quizás algunos niños de hoy sí recuerden emocionados sus experiencias en aquellas escuelas donde la empatía gestione nuevos vínculos, como herramienta básica de conexión entre arquitectura y pedagogía, dialogando con la infancia, construyendo también sus territorios de experiencias:

[1] La huella en los ‘dedos’ del recuerdo, o los vínculos entre la propia experiencia del espacio y la construcción del recuerdo en una memoria viva. Una de nuestras primeras conclusiones sea precisamente este punto de partida: aceptar lo autobiográfico como impulso vital del proyecto de arquitectura integrándolo como experiencia individual y colectiva en cada posible proyecto de escuela.

[2] En busca de ‘la emoción perdida’, donde se acude al rescate de lo emocional en dialéctica con el racionalismo de la modernidad. Llegamos así a una segunda conclusión y punto de partida: proyectar la escuela desde la emoción y su raíz en la infancia, frente a su planteamiento como estériles ejercicios disciplinares que ahogan sistemáticamente su vital diversidad.

[3] La escuela como deseo colectivo, plasma la dimensión colectiva de dichas vivencias y el impulso de transformación de la realidad. Si hablamos de “buenas prácticas” en arquitectura escolar, ésta sería la tercera de nuestras conclusiones: asumir la dimensión colectiva implica manejar responsablemente lo cuantitativo, tomando conciencia de cómo modifica inevitablemente lo cualitativo y gestionándolo.

… la escuela: PROTECCIÓN, EMANCIPACIÓN Y MEDIACIÓN

A continuación, señalaremos actitudes espaciales y emocionales en un triángulo cuyos vértices nombramos como “protección, emancipación y mediación”, cuyo manejo adecuado conduciría a la resolución efectiva de las relaciones que habitualmente se reflejan de forma más o menos reglada en el programa de usos que da arranque al proyecto de una escuela.. Así, nos acercamos a una escuela capaz de dar cauce a los aspectos emocionales de la experiencia del espacio, acudiendo a impulsos que están en su origen:

[4] La escuela como espacio protector, que plantea la necesidad de concebir el espacio como membrana protectora y como construcción de esferas de intimidad. Como cuarto punto de partida, nos situamos operando inmersos en una contemporaneidad que no puede excluir lo emocional, acerquémonos al diseño de los espacios de aprendizaje integrando en ellos impulsos vitales de protección que subyacen como condiciones básicas del habitar, conformando desde esta sensibilidad los ambientes de los niños.

[5] La escuela como espacio de mediación, su papel como bisagra entre los niños, niñas, adultos y sus entornos. En este quinto punto de referencia, señalamos que el ámbito escolar puede ofrecer márgenes de posibilidad y libertad dentro de un contexto de seguridad y accesibilidad, frente al manejo del espacio dentro de un contexto de restricción, donde éste resulta un inapelable mecanismo de control y castigo.

[6] La escuela como espacio de emancipación su apertura la necesidad de la ruptura y los juegos de transgresión que abren los ámbitos protectores al diálogo. En este sexto punto de referencia, concebimos la escuela como un interfaz de mediación que incorpora el potencial educador del espacio como un constructo relacional en constante transformación, como un medio en el que cuerpos, objetos y sus relaciones intermedias acompañan vitalmente a niños y adultos.

… la escuela: ECOLOGÍA, CIUDAD Y ENCUENTRO

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Posteriormente, tratamos de comprender la escuela como paisaje integral fruto del diálogo con las preocupaciones del mundo contemporáneo que refleja. Se enfocan algunas cuestiones de fondo que radican, en su forma visible y aplicada, en los condicionantes externos que maneja el proyectista de forma habitual, partiendo de una serie de aspectos, datos, restricciones, directrices o normativas, resultado de la adecuación a distintos frentes de diálogo con el contexto operativo del proyecto de una escuela emplazada en un lugar y un tiempo concretos. Las estrategias que adopta el proyecto hacia el medio físico, urbano o material, incorporan diversos aspectos definitorios de su naturaleza, sintetizados en los puntos:

[7] La escuela como experiencia de ecología, que incide en un enfoque holístico de lo ecológico comprendido como una actitud y resoluciones globales y consecuentes ante y con el medio, de la cual son testigos y partícipes los niños, como usuarios de su arquitectura. En este séptimo punto, manifestamos la necesidad de que todo proyecto de escuela comprenda lo ecológico como una estructural relación armónica de inserción en un mundo complejo.

[8] La escuela como experiencia en la ciudad, donde la escuela se vincula con el medio urbano y atiende a niños y niñas que protagonizan la ciudad como escena lúdica y territorio de experiencias. Nos acercamos así a la octava conclusión de estos puntos de clave: es vital el planteamiento del proyecto de la escuela infantil como un ámbito de mediación en un medio urbano, conectando su comunidad de usuarios con la ciudad.

[9] La escuela como ‘objeto encontrado’, donde se ponen en juego los diversos medios y actitudes estratégicos requeridos en el proyecto en un contexto dado. Llegamos así a la novena conclusión que destacamos también como punto de partida: no hay una única solución de escuela, sino respuestas generadas y actitudes óptimas en la diversidad de escenarios y diálogos abiertos con lo encontrado. En interacción con lo posible y lo deseado, entre la experiencia vital y el bagaje del oficio, arquitectos y pedagogos pueden encontrar, sin recetas ni soluciones previas, cauces para diálogos fructíferos donde el principal interlocutor sea la infancia.

… la escuela: ÉTICA, ESTÉTICA Y LÚDICA

Finalmente, miramos atentos a las dimensiones ética, estética y lúdica que trascienden un proyecto, una arquitectura que nunca es neutra sino que opera implicando profundos sentidos de restricción, libertad, control, posibilidad o emoción, reflejo de un tiempo y una sociedad. Frecuentemente, se piensa el espacio construido como un contenedor vacío para alojar acciones que posteriormente lo llenan; nada más lejos de una realidad compleja donde todo es suceso y motivo de experiencia para sus actores, los niños. No podemos escindir disciplinas para evitar la responsabilidad de cada gesto como hecho significativo; debemos, siempre, proyectar el espacio como un educador esencial y en libertad:

[10] La escuela como experiencia ética, destaca el papel activo del espacio direccionando, desde la infancia, actitudes éticas en simbiosis con las acciones que lo habitan. Señalamos hoy, como décimo punto, la necesidad de cierta flexibilidad operativa que permita la investigación de nuevos terrenos de juego de la arquitectura escolar; pero estamos hablando de flexibilizar en pos de una creatividad propositiva que sólo es posible desde la condición previa de la confianza en una política ética, a riesgo de ser manipulada por el poder con objetivos en absoluto altruistas.

[11] La escuela como experiencia estética, escenario de experiencias estéticas que conforman el abanico sensible del habitar. Deseamos hacer una llamada en este penúltimo punto a la necesidad primordial de acercarnos a la arquitectura escolar desde la unión entre la experiencia emocional y estética del espacio. En caso contrario, estaremos trabajando sobre discursos estéticos autónomos, disciplinares, que aun siendo del mayor interés, discurren lejanos a la infancia y sus necesidades vitales.

[12] La escuela como experiencia lúdica, como territorio que se deja atravesar por el juego libre y las diversas culturas o políticas del juego. Así, la duodécima conclusión y último punto de partida de este ensayo es que, “desde la seriedad de lo lúdico y el juego, otra realidad de escuela sí es posible”: se encuentra de hecho presente en iniciativas diversas, coexiste emergente y resistente, discurriendo en los márgenes y fisuras del sistema al uso pero, simplemente, no llega a la mayoría de los niños.

… la escuela: AMBIENTES PARA LA INFANCIA

Las cuestiones aquí planteadas no son en ningún caso derivas utópicas: la sencillez con que lo afrontan y resuelven algunos ejemplos así lo demuestra. Sin embargo, los retos son en gran medida inviables sin la participación de todos los agentes intervinientes: la comunidad escolar y las administraciones, que deberían liderar en esta búsqueda de nuevas formas de encuentro de la infancia con el espacio de la escuela y de ésta con la ciudad.

En conclusión, los aspectos tratados son dimensiones del mundo que aparecen en el proyecto escolar, direccionándolo desde su raíz; no podemos entablar los diálogo(s) entre arquitectura(s) y pedagogía(s) sino desde la pluralidad de los sentidos implicados: se trata, en suma, de generar “juntos”, posibles visiones del mundo, arquitecturas y pedagogías que operan en el territorio privilegiado de la infancia, mediando entre cada niño y su mundo en la construcción de sus ámbitos de experiencia.

[INFANS’ FANS] · Clara Eslava

REFERENCIAS:

Clara Eslava, “Ambientes para la infancia: escuelas entre experiencia y proyecto”, RELADEI, “Tiempos y Espacios en la Educación Infantil“, Vol. 3 nº 2, 2014. [http://redaberta.usc.es/reladei/index.php/reladei/article/view/182]

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